Donativos para los gatos

Estas jornadas son gratuitas, no te pedimos nada más que tu compromiso para asistir, pero ya que muchas personas nos han sugerido la opción de poder hacer un donativo, hemos decidido hacerlo de esta forma: presentando a algunos de los gatos de colonia que cuidamos. Si quieres, puedes contribuir con un donativo para el/los gato/s que prefieras, para ayudarnos a que sigan estando tan guapos.

El funcionamiento es sencillo, sólo tienes que pulsar en el botón de donativo que hay debajo de cada gato, y te redireccionará para proceder al pago. En concepto puedes poner el nombre del gato para el que quieres realizar el donativo. El dinero recaudado será íntegramente para continuar con nuestra labor de cuidado de colonias felinas. ¡Muchas gracias por contribuir a su bienestar!

Foto de perfil de Palomito

Palomito

Colonia de Cotaredo
L@s human@s dicen que tengo más o menos 12 años de edad, pero yo he perdido la cuenta, sólo sé que llevo mucho tiempo por aquí. Soy el patriarca de mi colonia y protejo a mis compis siempre que hay algún problema. También tengo una hija, Naty, que vive conmigo. A veces, la gente que pasea por el parque donde está la colonia, me confunde con una gata embarazada... y vale, puede que esté un poco mullidito, pero estoy estupendo. Cuando era joven, antes de que alguien se ocupara de cuidarnos, tenía que ser hábil e ingenioso para encontrar comida, y ahora engullo todo lo que puedo siempre que tengo ocasión y no le hago ascos a nada (nada de nada, incluso me gusta la comida vegana que trae a veces una humana cuando come con nosotros en el parque). ¿Quieres contribuir a que siga esponjoso?

Foto de perfil de Miau

Miau

Colonia de Cotaredo
Soy todo un rockero, me van las motos, los coches y el cuero (sobre todo si son asientos cómodos). Me paso la vida al sol en la acera y me gusta cantar bajo las ventanas de los vecinos para que compartan su comida conmigo. L@s human@s que me cuidan dicen que tengo una doble vida, porque a veces aparezco con cosas raras en mis casetas, como una TV o herramientas. No soy agente doble ni nada de eso, pero tengo much@s amig@s. Eso sí, necesito mi espacio y tengo mi propia urbanización gatuna lejos de mis compis de colonia, me gusta vivir solo, soy todo un rebelde, pero con causa. También tengo una madrina que se preocupa de que tenga todo lo que necesito porque, aunque estoy genial, tengo una enfermedad por la que me han tenido que sacar piezas dentales y tengo que comer blandito y pienso de babies. La verdad es que yo no necesito más, pero hay compis peludos que sí, ¿me ayudas a ayudarles?

Foto de perfil de Naty

Naty

Colonia de Cotaredo
Soy toda una señorita con andares de top model y morritos pintados. Me gusta vigilar entre la vegetación cuando vienen a traernos comida fresca y salir por sorpresa cuando menos se lo esperan. Vivo en la colonia con mi padre, Palomito; nos parecemos bastante, pero yo cuido más la línea y soy más selectiva con la comida. Me gustan los paseos con mi padre por el parque mientras acompañamos a l@s human@s que nos cuidan.

Foto de perfil de Bowie

Bowie

Colonia de Cotaredo
Sé que tengo mirada de celebrity, pero en realidad soy muy tímido. Aunque me llevo bien con mis compis de colonia, no soy mucho de grupos y me gusta más observarlo todo desde lo alto. Eso sí, bajo cuando huelo algo rico, tampoco soy tan antisocial, y maúllo suave para que sepan que he bajado y me pongan mi platito. Soy doble positivo, ¡y eso es ser muy positivo!, así que con todo lo que me cuidan y mi positivismo, estoy guapo y lustroso. Algo muy importante para mí que, como soy tan blanco, tengo que cuidar mucho mi imagen, no quiero parecer desaliñado.

Foto de perfil de Brezo

Brezo

Colonia de Cotaredo
Dicen que soy el "relaciones diplomáticas de la colonia". Me llevo bien con todos y siempre he aceptado bien a los gatos que han llegado nuevos. Bajo mi forma de verlo, ¡hay sitio para todos! Tengo unos andares peculiares, probablemente por una lesión antigua mal curada, pero hago vida de gato completamente normal. Puede que parezca que tengo cara de gatito enfadado, pero soy todo ternura.

Foto de perfil de Rubus

Rubus

Colonia de Cotaredo
Aparecí en la colonia cuando tenía aproximadamente seis meses, no sé muy bien cómo llegué. Me metí en muchos líos y me costó adaptarme, pero mis compis de colonia me acogieron muy bien, sobre todo el abuelo Palomito, del que aprendí casi todo lo que sé. Me gusta jugar y soy un gran cazador, no hay bichito que pase cerca que se me escape. También me gusta hacerles emboscadas a mis compis y me encaaaanta revolcarme en la tierra y pasar de ser blanquito a marrón.

Foto de perfil de Orión

Orión

Colonia de los Vecinitos Galácticos
Soy el "cuentapasos" oficial de la humana que nos cuida; caminar es bueno para la salud, y yo le ayudo a medir la distancia cada vez que sale de casa para tirar la basura. Soy un gato con mucha conversación, sobre todo si hay una latita rica de por medio, soy capaz de comerme varias de golpe, pero estoy en forma, soy de metabolismo rápido, muy rápido... Me gusta esperar a la humana en su puerta, sólo me falta llamar al timbre (dadme tiempo...).

Foto de perfil de Lyra

Lyra

Colonia de los Vecinitos Galácticos
La humana que nos cuida me llama "Lyrita la bolita", y no sé por qué lo dice, porque de bolita nada, estoy estilizada, suave y pomposa, vamos, toda una belleza felina, es evidente. Me gusta levantarme a dos patitas para que me acaricien la cabeza y escoltar a la humana. Me gusta todo, latitas de pescado, de carne, chuches de todo tipo... y, una noche que la humana cenó acompañada en el jardín, también me comí parte de su cena. En fin, admito que se me conquista por el estómago y es fácil hacerme feliz.

Sr. Rubio

Colonia de Villasilvas
Soy el patriarca, amo y señor de la colonia de Villasilvas. A pesar de que me tuvieron que quitar todos los dientes porque tenía mucho dolor y me costaba comer, mis cuatro colmillos son más que suficientes para mantener el orden y la calma en la colonia y proteger a todos los villasilveños ante cualquier peligro. Si no me creéis, mis múltiples marcas de guerra lo atestiguan. Nadie se atreve a toserme, excepto una enana que llegó a la colonia hace cosa de un año, que es la única que osa subírseme a la chepa (literalmente).

Chipi

Colonia de Villasilvas
Aparecí en la colonia un buen día, nadie sabe de dónde vine ni yo lo recuerdo. Lo que sí recuerdo es que tenía mucha hambre y mucho miedo y, para que los demás no lo notaran, me dedicaba a zurrarles a todos (menos a un gato grande y naranja, ¡que a ver quién se atrevía con él!). Pero un día las chicas que nos cuidan me llevaron a un sitio muy raro, en el que me debí de echar una buena siesta porque no recuerdo más y, desde aquel momento, vivo mucho más relajado y dicen que soy como un algodoncito de azúcar.

Pipa

Colonia de Villasilvas
Soy una chica tímida y dulce. No me gusta el bullicio y llevo bastante mal los cambios, como cuando llegó la abusona de colores a la colonia. Por suerte tengo conmigo a mi hermana Nube para hacer piña, y nuestras bisbis parece que están consiguiendo amaestrar a la fiera de colores. Eso sí, en cuanto escucho el paquete de chuches no hay abusona que valga, por una chuche hasta hago la suricata, ¡y pobre del que se meta por medio!

Nina

Colonia de Villasilvas
Aparecí en la colonia hace un año, era muy pequeñita y me encontraba muy sola y asustada, pero no dejaba que nadie lo notara. Siempre fui muy lista y enseguida entendí que, cada vez que escuchaba un sonido muy raro, si asomaba la cabecita y me dejaba ver, ¡me daban comidita rica! Tras mucho esfuerzo y dedicación por parte de mis "bisbiseadoras", ¡y por la mía, claro!, acabé venciendo mi timidez e integrándome poco a poco en la colonia, en la que ya me siento a mis anchas. Ahora ellas me llaman cosas como “lagartija” o “ratita atómica”, no sé por qué. Y el abuelete se enfada un poco cuando le hago emboscadas y me subo a caballito, ¡pero en el fondo sé que le encanta!

Foto de perfil de Palomito

Palomito

Colonia de Cotaredo

L@s human@s dicen que tengo más o menos 12 años de edad, pero yo he perdido la cuenta, sólo sé que llevo mucho tiempo por aquí. Soy el patriarca de mi colonia y protejo a mis compis siempre que hay algún problema. También tengo una hija, Naty, que vive conmigo. A veces, la gente que pasea por el parque donde está la colonia, me confunde con una gata embarazada… y vale, puede que esté un poco mullidito, pero estoy estupendo. Cuando era joven, antes de que alguien se ocupara de cuidarnos, tenía que ser hábil e ingenioso para encontrar comida, y ahora engullo todo lo que puedo siempre que tengo ocasión y no le hago ascos a nada (nada de nada, incluso me gusta la comida vegana que trae a veces una humana cuando come con nosotros en el parque). ¿Quieres contribuir a que siga esponjoso?

Foto de perfil de Miau

Miau

Colonia de Cotaredo

Soy todo un rockero, me van las motos, los coches y el cuero (sobre todo si son asientos cómodos). Me paso la vida al sol en la acera y me gusta cantar bajo las ventanas de los vecinos para que compartan su comida conmigo. L@s human@s que me cuidan dicen que tengo una doble vida, porque a veces aparezco con cosas raras en mis casetas, como una TV o herramientas. No soy agente doble ni nada de eso, pero tengo much@s amig@s. Eso sí, necesito mi espacio y tengo mi propia urbanización gatuna lejos de mis compis de colonia, me gusta vivir solo, soy todo un rebelde, pero con causa. También tengo una madrina que se preocupa de que tenga todo lo que necesito porque, aunque estoy genial, tengo una enfermedad por la que me han tenido que sacar piezas dentales y tengo que comer blandito y pienso de babies. La verdad es que yo no necesito más, pero hay compis peludos que sí, ¿me ayudas a ayudarles?

Foto de perfil de Naty

Naty

Colonia de Cotaredo

Soy toda una señorita con andares de top model y morritos pintados. Me gusta vigilar entre la vegetación cuando vienen a traernos comida fresca y salir por sorpresa cuando menos se lo esperan. Vivo en la colonia con mi padre, Palomito; nos parecemos bastante, pero yo cuido más la línea y soy más selectiva con la comida. Me gustan los paseos con mi padre por el parque mientras acompañamos a l@s human@s que nos cuidan.

Foto de perfil de Bowie

Bowie

Colonia de Cotaredo

Sé que tengo mirada de celebrity, pero en realidad soy muy tímido. Aunque me llevo bien con mis compis de colonia, no soy mucho de grupos y me gusta más observarlo todo desde lo alto. Eso sí, bajo cuando huelo algo rico, tampoco soy tan antisocial, y maúllo suave para que sepan que he bajado y me pongan mi platito. Soy doble positivo, ¡y eso es ser muy positivo!, así que con todo lo que me cuidan y mi positivismo, estoy guapo y lustroso. Algo muy importante para mí que, como soy tan blanco, tengo que cuidar mucho mi imagen, no quiero parecer desaliñado.

Foto de perfil de Brezo

Brezo

Colonia de Cotaredo

Dicen que soy el “relaciones diplomáticas de la colonia”. Me llevo bien con todos y siempre he aceptado bien a los gatos que han llegado nuevos. Bajo mi forma de verlo, ¡hay sitio para todos! Tengo unos andares peculiares, probablemente por una lesión antigua mal curada, pero hago vida de gato completamente normal. Puede que parezca que tengo cara de gatito enfadado, pero soy todo ternura.

Foto de perfil de Rubus

Rubus

Colonia de Cotaredo

Aparecí en la colonia cuando tenía aproximadamente seis meses, no sé muy bien cómo llegué. Me metí en muchos líos y me costó adaptarme, pero mis compis de colonia me acogieron muy bien, sobre todo el abuelo Palomito, del que aprendí casi todo lo que sé. Me gusta jugar y soy un gran cazador, no hay bichito que pase cerca que se me escape. También me gusta hacerles emboscadas a mis compis y me encaaaanta revolcarme en la tierra y pasar de ser blanquito a marrón.

Foto de perfil de Orión

Orión

Colonia de los Vecinitos Galácticos

Soy el “cuentapasos” oficial de la humana que nos cuida; caminar es bueno para la salud, y yo le ayudo a medir la distancia cada vez que sale de casa para tirar la basura. Soy un gato con mucha conversación, sobre todo si hay una latita rica de por medio, soy capaz de comerme varias de golpe, pero estoy en forma, soy de metabolismo rápido, muy rápido… Me gusta esperar a la humana en su puerta, sólo me falta llamar al timbre (dadme tiempo…).

Foto de perfil de Lyra

Lyra

Colonia de los Vecinitos Galácticos

La humana que nos cuida me llama “Lyrita la bolita”, y no sé por qué lo dice, porque de bolita nada, estoy estilizada, suave y pomposa, vamos, toda una belleza felina, es evidente. Me gusta levantarme a dos patitas para que me acaricien la cabeza y escoltar a la humana. Me gusta todo, latitas de pescado, de carne, chuches de todo tipo… y, una noche que la humana cenó acompañada en el jardín, también me comí parte de su cena. En fin, admito que se me conquista por el estómago y es fácil hacerme feliz.

Sr. Rubio

Colonia de Villasilvas

Soy el patriarca, amo y señor de la colonia de Villasilvas. A pesar de que me tuvieron que quitar todos los dientes porque tenía mucho dolor y me costaba comer, mis cuatro colmillos son más que suficientes para mantener el orden y la calma en la colonia y proteger a todos los villasilveños ante cualquier peligro. Si no me creéis, mis múltiples marcas de guerra lo atestiguan. Nadie se atreve a toserme, excepto una enana que llegó a la colonia hace cosa de un año, que es la única que osa subírseme a la chepa (literalmente).

Chipi

Colonia de Villasilvas

Aparecí en la colonia un buen día, nadie sabe de dónde vine ni yo lo recuerdo. Lo que sí recuerdo es que tenía mucha hambre y mucho miedo y, para que los demás no lo notaran, me dedicaba a zurrarles a todos (menos a un gato grande y naranja, ¡que a ver quién se atrevía con él!). Pero un día las chicas que nos cuidan me llevaron a un sitio muy raro, en el que me debí de echar una buena siesta porque no recuerdo más y, desde aquel momento, vivo mucho más relajado y dicen que soy como un algodoncito de azúcar.

Pipa

Colonia de Villasilvas

Soy una chica tímida y dulce. No me gusta el bullicio y llevo bastante mal los cambios, como cuando llegó la abusona de colores a la colonia. Por suerte tengo conmigo a mi hermana Nube para hacer piña, y nuestras bisbis parece que están consiguiendo amaestrar a la fiera de colores. Eso sí, en cuanto escucho el paquete de chuches no hay abusona que valga, por una chuche hasta hago la suricata, ¡y pobre del que se meta por medio!

Nina

Colonia de Villasilvas

Aparecí en la colonia hace un año, era muy pequeñita y me encontraba muy sola y asustada, pero no dejaba que nadie lo notara. Siempre fui muy lista y enseguida entendí que, cada vez que escuchaba un sonido muy raro, si asomaba la cabecita y me dejaba ver, ¡me daban comidita rica! Tras mucho esfuerzo y dedicación por parte de mis “bisbiseadoras”, ¡y por la mía, claro!, acabé venciendo mi timidez e integrándome poco a poco en la colonia, en la que ya me siento a mis anchas. Ahora ellas me llaman cosas como “lagartija” o “ratita atómica”, no sé por qué. Y el abuelete se enfada un poco cuando le hago emboscadas y me subo a caballito, ¡pero en el fondo sé que le encanta!